Vivir del cuento o vidas de cuento: Musa Cafeína

Fotografía: Emilio Chamizo (El Heraldo de la Balesquida, 2009)
Fotografía: Emilio Chamizo (El Heraldo de la Balesquida, 2009)

 

Se presentan en su página web como un «colectivo artístico-cultural» dedicado a fomentar la lectura, difundir el arte y mezclar diversas disciplinas artísticas. Pero una definición así resulta un tanto fría y distante, se queda corta para referirse a un proyecto plural que llevan a cabo dos mujeres apasionadas y entusiastas, y en el que buscan la cercanía y la conexión con el público.

Hace un par de años, Ana decidió fundar Musa Cafeína con la intención de llevar el arte y la cultura a espacios de diversión, donde los espectadores pudieran sentir y experimentar, intercambiar emociones. La idea inicial del proyecto era el fomento de la lectura y la escritura, pero con la llegada de Laura y más colaboradores, la inclinación hacia otras vertientes artísticas se hizo inevitable. A partir de ahí, la improvisación era necesaria: los objetivos se han ido moldeando desde entonces, como una manera de dar respuesta a las apetencias y demandas del público y de ellas mismas. Porque Ana y Laura tienen claro que quieren hacer, siempre dentro de unos parámetros de calidad, lo que les apetezca y les satisfaga.

Ana Lamela es licenciada en Filología. Carrera que le llevaron a estudiar, posiblemente, su inclinación por la escritura y la lectura: su producción literaria incluye poemas, narrativa infantil y juvenil, libros de artistas ilustrados. Es, además, profesora de escritura creativa y coordina varios clubes de lectura. Pero también ha estudiado pintura, piano y guitarra. Sus experiencias directas con la música han ido de la mano de su hermano, con formó parte del grupo Esta noche tampoco y de la productora Fusión de producciones. Laura destaca de ella su valentía, su iniciativa, su pasión por lo que hace; dice, textualmente, que Ana “la catapulta”.

Laura Cuervo también es filóloga. Además, es titulada en Arte Dramático y ha cursado varios talleres y seminarios de expresión corporal. Su pasión por la puesta en escena la lleva a ejercer de actriz, maestra de teatro, y a explotar sus cualidades interpretativas contando cuentos para niños y adultos. Para Ana, lo mejor de trabajar con ella es la frescura, la química entre ambas, la realimentación que suponen la una para la otra.

Juntas, unidas por el amor al arte, se funden en un proyecto que acaba convirtiéndose en un revulsivo vital para ambas. Musa Cafeína ha significado para las dos un resurgimiento personal y artístico con el que destapar la invisibilidad de determinados colectivos y entregarse a sus modos de expresión sin superficialidades ni restricciones. Forman una cooperativa de trabajo, con muchos proyectos juntas y por separado, ya que en los mapas les separan mil kilómetros: Ana vive en Asturias y Laura en Barcelona (donde el colectivo ha tenido muy buena acogida); Musa Cafeína -Musa Cafeïna en catalán- se desarrolla aquí, allí y donde haga falta. Su principal secreto es que crean con pasión y disfrutan lo que hacen, y eso el público lo siente, no importa dónde.

Laura trabaja sobre todo con público infantil, con quien considera que se puede hacer lo mismo que con adultos, con la única diferencia del aquí y el ahora que exigen los niños y niñas (la paridad lingüística es una de las exigencias y características del colectivo). Aunque Ana prefiere el público adulto, el trabajo con menores siempre le sorprende por la espontaneidad, la sinceridad y la emotividad que destilan; la respuesta de los niños y niñas con la poesía, dice, es siempre muy buena.

 

Clubes de lectura, talleres de creatividad para niños y adultos, cuentacuentos para todos los públicos, encuentros literarios, escritura colectiva, performances, presentaciones literarias dramatizadas, timbas poéticas… Darle vida a la literatura y al arte, en definitiva, es lo que hacen a diario. Tampoco les asusta embarcarse en planes ambiciosos de reflexión y experimentación artística. Hace poco celebraron su segundo aniversario, y, con él, las segundas jornadas TRANSpalabr@RTE (una muestra más de la fusión entre literatura, música, teatro y artes plásticas que promueven); el II Concurso de Microrrelatos y Micropoemas Musa Cafeína & Litografía Viña; y el encuentro sobre procesos de creación artística Garabatos, tripas y andamios. Ana y Laura han aprendido a vivir del cuento; o a vivir, mejor, una vida de cuento, entregadas a lo que más les satisface.

 

 

Cuentistas y teatreras en el sentido literal de la palabra; creativas por encima de todo. Amigas, compañeras y cómplices en el ámbito personal. Emprendedoras y complementarias en el plano laboral. Agitadas y revueltas: Musa Cafeína.