«Todos los miedos», Miguel Ángel González

El escritor madrileño Miguel Ángel González (1982) resultó ganador del Premio de Novela Café Gijón 2015 con Todos los miedos, un trabajo sobre la gestión del dolor y el miedo. Escrita desde una perspectiva intimista, pero al mismo tiempo con una frialdad asombrosa, la novela salpica la narración de los protagonistas con curiosos datos y referencias culturales que cohesionan con la historia por el desorden propio de los pensamientos.

El jurado dijo de ella en su veredicto: «Historias con un denominador común: un pasado familiar cuyo dolor solo se soporta gracias a la distancia temporal y a la frialdad de los narradores».

 

 

Por Silvia Chamizo Blanco

¿A qué? ¿Por qué? Todos sentimos algunos miedos alguna vez. Y todos tenemos otros miedos que nos acompañan siempre. Los hay que condicionan nuestro día a día. Y también los hay que permanecen en estado latente hasta que un acontecimiento desencadena su desbandada.

El dolor, el horror y la muerte son estaciones comunes en el viaje del miedo. El modo de enfrentarse a ellos, de encarar el futuro, es el eje central de esta novela. Estructurada como dos relatos independientes con una importante coincidencia: el miedo a la incertidumbre y la manera en que los personajes encaran una difícil circunstancia que cambiará el curso de sus vidas.

Dos relatos. Dos historias. Dos narradores. Una frialdad escalofriante, una angustia común. El nexo: el miedo.

Todos los miedos es una novela breve, que se lee prácticamente del tirón, aunque la fluidez de la prosa se tropieza en ocasiones con la dureza de la historia y la lectura se ralentiza a modo de nudo en el estómago. El autor intercala con acierto numerosas referencias culturales aparentemente ajenas a la narración, pero que irrumpen en ella justificadamente y relajan esa tensión de la lectura intercambiando el sufrimiento por la sorpresa y la reflexión.

Las dos partes de este libro comparten el tema central y una disposición capitular breve. Aparte de eso, tanto el fondo como la forma se contraponen: parten de premisas opuestas (la supervivencia y la muerte), se apoyan en distintas velocidades narrativas y, frente a un final abierto e incierto, un punto final brusco.

Mientas que el narrador testigo llora, pelea, reflexiona y relaciona, el narrador protagonista se evade y busca huir. En la primera parte, distintos momentos evocan o se relacionan con un acontecimiento traumático. En la segunda, por el contrario, son acontecimientos dispares los que vienen a la mente del protagonista en un determinado momento. Así, frente a la dilación del relato de la primera parte, que rememora en tempo lento lo acaecido, la precipitación del segundo hacia un final anunciado casi desde el principio.

Estamos ante una obra fácil de leer aunque difícil de digerir. Recomendada a modo de catarsis, con la advertencia, eso sí, de que el lector quedará compungido ante dos finales completamente alejados del happy end.

INFORMACIÓN

Todos los miedos

Miguel Ángel González

Ediciones Siruela

Madrid, 2016

191 páginas

ISBN 9788416465842

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