«Semillas de libertad», versos que arraigan.

La devoción de Esther por la poesía comenzó de niña, influida por su padre. Lleva escribiendo casi toda la vida, pero no fue hasta el año 2000, cuando se unió a la asociación de Poetas Valdesanos, cuando se soltó la melena poética y comenzó a participar con frecuencia en recitales y otros actos literarios. En 2012 publicó su primer poemario, lo que ella llama su «viajero poético»: Semillas de libertad. Esa misma obra, una recopilación de poemas escritos en distintos momentos de su vida, acaba de ser reeditada por Ediciones Camelot en versión trilingüe (castellano, asturiano e inglés).

Las semillas que nos regala son poemas de autoconocimento, de sentirse a gusto con uno mismo, de disfrutar del momento y vivir el ahora. Son como refugios de felicidad y calma en los que resguardarse que nos invita a sembrar y compartir.

Su implicación literaria la lleva a formar parte de la Asociación Cultural Viento del Norte y a participar en proyectos de índole diversa con la poesía como hilo conductor: en 2014 quedó finalista en el concurso Roberto Juarroz, de Mendoza (Argentina) y participó en la antología de microcuentos La primavera la sangre altera, por Diversidad Literaria.

También ha desarrollado, junto a la joven diseñadora Lady Isabel, un atractivo y original proyecto que combina moda y poesía, Almas con alas, una línea de ropa con haikus japoneses que pronto verá la luz.

Podéis seguirla, además, en los dos blogs que mantiene dedicados a los versos: La cúpula verde y Esterina Cantarina.

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Esther Rubio

(Luarca, 1975)

 «¿Prohibido?

¿Quién lo dijo?

Donde late tu corazón,

es allí donde estás».

 

Esther, acabas de reeditar Semillas de libertad con Ediciones Camelot. Aparte de las diferencias obvias con la edición anterior (ésta es trilingüe), ¿la selección de poemas es la misma?

Sí, es la misma, porque yo estaba muy contenta con la selección. Son 21 semillas, escogidas entre poemas que yo había escrito durante varios años, las 21 semillas más representativas de la libertad. Son una vuelta a la calma, a mis raíces, a mi vida de niña, a estar feliz y tranquila en el pueblo… También reflejan la belleza de muchos lugares de Luarca que me inspiran, que me empujan a ser una conmigo misma.

Lo que añade esta edición es una reseña en asturiano que me hizo un poeta amigo mío, cuando presenté el libro por primera vez en la casa del Padre Galo.

¿Cómo surgió la idea de reeditar en castellano e incluir las versiones en asturiano e inglés?

Surgió de un encuentro entre Pablo Solares y yo. De repente, hablando, sin haberlo planeado, surgió. A mí me encanta la llingua asturiana, y me gusta, como yo digo, expandir mis semillas por el mundo… así que surgió lo de la edición trilingüe.

Haciendo referencia al título de la obra, ¿qué es para Esther Rubio la libertad?

Para mí la libertad es lo que sentí desde niña, poner alas a la imaginación, ser creativo, seguir siempre a tu corazón. Despertar la sensibilidad al mundo, ver con los ojos de un niño.

Sabemos que eres poeta, que mantienes dos blogs de poesía y que has hecho una interesante colaboración de poesía y moda. Aparte del verso, ¿te dedicas a otros géneros literarios?

Sí. Empecé muy tímidamente con la poesía, pero me sentí muy arropada por los Poetas Valdesanos y me lancé. Ahora en junio voy a presentar también un cuento fantástico. Y en septiembre, en colaboración con Lady Isabel, vamos a presentar un cuento infantil colaborativo con todos los chicos de la asociación Down Asturias, porque la creatividad no es algo exclusivo, hay que sumar capacidades.

Al hilo de esto que dices, de sumar capacidades. Participaste, junto a otras poetisas, en la recaudación de fondos para financiar el cortometraje Vino de Moras, de Juan José Bors. ¿Crees que hoy en día son necesarias colaboraciones de este tipo para sacar adelante proyectos artísticos?

Absolutamente. Yo a Juanjo en realidad no lo conocía de nada, pero vi su campaña por Facebook, y como considero que los artistas debemos apoyarnos, me puse en contacto con él y con otros poetas valdesanos que podían participar. Conseguimos recaudar algo de dinero para el corto. Todo lo que sea colaborar, o que colaboren conmigo, me apasiona. Se trata de crear sinergias, de ver el arte como algo en expansión.

¿Qué otros poetas asturianos recomendarías a tus lectores?

Uy, muchísimos. Podría empezar por María Rosa Serdio, Aurelio González Ovies, todos los poetas valdesanos, Carlos León, Rafael Amorós, Rita López, Balbina Suárez, Esther García, Mercedes Amado, Armando Vega… hay tantos poetas que me gustan… Son todos maravillosos. Hay una chica muy especial que me gustaría también nombrar, es una chica de sólo 13 o 14 años, Laura García Calvo, que escribe maravillosamente. Y perdón por todos de los que me olvido, que son muchos.

¿Crees que hay bastantes iniciativas poéticas en Asturias?

Me vienen a la cabeza, por ejemplo, unos encuentros preciosos en los que hay que subir andando al pueblo acompañados de gaitas. Pero también hay recitales por todas partes, ferias… No nos podemos quejar.

¿Tienes algún otro proyecto entre manos?

Sí. Me hace mucha ilusión el proyecto que tengo con Lady Isabel en Madrid: con nuestro diseñador Antonio Ramos (diseña Lady Isabel, pero quien lo lleva a la práctica es él) vamos a sacar una colección de faldas y vestidos con haikus japoneses.

Por otra parte, quedé finalista en un concurso literario en Mendoza (Argentina). Por ello me han conocido en Italia, de donde me han llamado para incluirme en una antología que van a sacar por primera vez en España. Así que estoy pletórica.

Videopoema recitado por Esther Rubio

 

Esther no habla en verso, pero encadena las palabras con serenidad y dulzura, como buena embajadora de esos poemas que, como ella dice, inspiran a la calma, a la libertad, a la paz. Si quien siembra, recoge, ya tenemos las semillas.