IndieGo Alley, mucho más que un festival

Reportaje y fotografías por Julio César Torices.

El pasado sábado 20 de junio se celebró en la c/ Palacio Valdés de Avilés la tercera edición del Festival de Cine y Música IndieGo Alley, una iniciativa del colectivo Art Street que ha reunido más de 600 cortometrajes, videoclips y proyectos experimentales, de los cuales han seleccionado 31 para su proyección.

La característica fundamental del IndieGo de este año y que le ha diferenciado de otros similares, es que se ha celebrado en el interior de un autobús urbano. Como lo leéis. Lo que sigue a continuación es un álbum fotográfico de todo lo que dio de sí el festival.

 

Días atrás se celebró una rueda de prensa en el mismo autobús, por parte de miembros del colectivo, en el que explicaron lo que se vería en el evento, y tal como lo contaron, así se cumplió.

Antes de la primera tanda de vídeos, se realizaron varias actividades, como la presentación del nuevo número de la revista 21 Le Mag, un baile estilo Bollywood por parte de la Asociación Asturiana de Danzas Orientales, y un concierto a cargo del grupo Losone.

 

El autobús, cedido para el evento por la Compañía Eléctrica del Tranvía de Avilés, estaba equipado con dos monitores en el interior y una pantalla situada en el parabrisas del vehículo para poder ver los cortometrajes tanto desde dentro como desde fuera, además de dos altavoces situados en los laterales para escuchar las proyecciones.

 

 

Posteriormente se realizó una presentación en vídeo del festival, grabada por varios miembros de Art Street y colaboradores, y después se emitió el primer pase de vídeos, a los que siguió un segundo concierto, esta vez por parte del cantante y compositor Isma García.

 

Tras la actuación se emitió la segunda tanda de cortos, un concierto más, esta vez del dúo Ffidrigo y, para finalizar, la tercera y última serie de vídeos. Todo un repertorio de obras venidas desde diversos países como Holanda, Inglaterra, Estados Unidos e incluso Irán, y por supuesto, obras de nuestro país.

 

Como añadido, se podía disfrutar de una videoconsola artesanal con multitud de juegos antiguos que está siendo financiada con una campaña de crowdfunding para poner a la venta, a un precio aproximado de 189 euros.

 

 

Mientras se celebraban los actos, los visitantes también pudieron observar las dos exposiciones que estaban presentes en la calle, una de ellas, “Obelisco”, traída expresamente para la ocasión, y la segunda de ellas, “Pinceladas Dylanitas”, que ya lleva unos días allí, como parte de los eventos correspondientes al ciclo “Avilés, Ciudad Dylanita” que se celebra anualmente, un homenaje al cantante Bob Dylan que se celebra alrededor de la fecha de su cumpleaños.

 

 

Otro atractivo del día fue el Photocall, realizado por la artista Diana Coandá, donde cualquiera podría retratarse para rememorar su paso por este original evento. Por allí vimos pasar a miembros de la organización, las bailarinas, músicos, fotógrafos y algún que otro invitado.

 

La jornada fue un buen ejemplo de que la cultura puede mover una calle, tanto a nivel de espectadores como de clientes en terrazas de bar, sin tener que invertir una gran cantidad de dinero. La calle Palacio Valdés, protagonista de todos los actos que organiza Art Street, es un ejemplo a seguir por parte de otros colectivos, que pueden acercar la cultura al devenir diario de la gente de a pie, siempre que los gobiernos estén dispuestos a colaborar en esta sencilla expresión del arte que muchos podemos dar a conocer.