Entrevista con Álvaro Urquijo: «estamos fabricando gente con nulas expectativas culturales».

Nacieron como grupo en los 80 del pasado siglo. Desde aquellos primeros años de la movida madrileña hasta ahora, la formación ha ido sufriendo modificaciones y bajas importantes. Pero a pesar de los duros golpes, la banda ha sabido mantenerse en los escenarios, fiel a un estilo inconfundible y adaptándose a la evolución naatural de la música y los tiempos.

Catorce álbumes de estudio, cuatro grabados en vivo y unos cuantos recopilatorios, lo dicen todo. Los secretos no necesitan más presentación.

Nos entrevistamos con Álvaro Urquijo con motivo de su próximo concierto el día 8 en Gijón, donde llegan con su gira Algo prestado.

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Imagen promocional Los secretos: «Algo prestado»
Imagen promocional Los secretos: «Algo prestado»

«Haz tu música, sé fiel a lo que te gusta y sé muy honesto, porque es lo que al final termina captando».

 

Por Julio César Torices

Aszine: Algo Prestado es un disco de versiones. ¿Qué os hizo decantaros por unas canciones sí y por otras no? ¿Cuántos temas mirasteis antes de escoger los definitivos?

Álvaro Urquijo: Yo, que personalmente tuve la idea, tenía varios parámetros para elegir, a dia de hoy creo que son 180 millones de canciones las que hay registradas. No quería que fuera un éxito, a no ser que fuese una versión totalmente distinta, pero no quería darle la vuelta porque sí a canciones que son muy conocidas. Quería que fuese algo representativo de nuestros gustos y que fuesen canciones bonitas, y que la gente no las conociera mucho.

Una canción, porque sea famosa, no significa que sea la mejor. Además, tenía que gustarnos a todo el grupo y que sonáramos bien con ella, puedes hacer una versión de la canción que quieras, pero que fluya de manera natural era importante, pero te aviso, este cuento de hadas se acabó cuando entramos a grabar. Llevábamos la base de siete canciones y nos llamaron de la discográfica diciendo que de las seis o siete primeras que habíamos elegido no habían contestado los propietarios más que de una, y habían dicho que no. Al día siguiente nos habían dicho que no a una segunda canción, y entonces paramos.

Este disco iba a ser un disco rapidito, divertido de hacer y con poca trascendencia, pero el problema empezó cuando no aceptaban las adaptaciones de las letras. Los representantes de los compositores no entendían que se hiciera una traducción de esas canciones al castellano. Decían que para eso estaban las versiones en inglés, que todo el mundo entendía el inglés. Nosotros somos un grupo que llevamos toda la vida cantando en castellano y en inglés algo entendemos, pero no lo suficiente para saber lo que dice la canción con total seguridad. Estuvimos en un tira y afloja y eso nos llevó un año entero. Muchas canciones quedaron maquetadas y hechas, pero al no tener el permiso no las pudimos incluir. Al final hicimos un disco que nos encanta, de algo que parecía sencillo salió un trabajo más duro y más serio.

A: Hablando de versiones, ¿alguna vez habéis pensado (o quizás ya lo habéis hecho) recuperar y reeditar temas de la época de TOS?

A.U: No exactamente. Las canciones de aquella época eran muy simplonas, un poco juveniles, e incluso las de la primera época como «Déjame», son mucho más vitales que las que hicimos a continuación. Así que tocarlas tal vez, pero grabarlas no.

A: En una entrevista anterior comentaste que no quedasteis muy contentos con la grabación del disco Una y Mil Veces, por haberlo grabado de forma separada.

A.U: Es una cuestión más personal, nosotros habíamos grabado los primeros discos de nuestra carrera tocando todo el grupo a la vez, y luego sobre lo que ya está hecho puedes ir corrigiendo cosas, pero nunca lo habíamos hecho por separado. A mí el disco me gusta, pero la forma de trabajo fue muy independiente, Jesús traía su maqueta y sobre ella grabábamos los demás, y cada uno hacía lo mismo con su maqueta, pero eso no quiere decir que sea un mal disco. Lo que quería decir es cómo algunas veces la tecnología no es favorable a la hora de utilizarla con la música.

A: ¿Y cómo ha sido la grabación de Algo Prestado?

A.U: Como el anterior, En Este Mundo Raro, nos juntamos todos, hacemos un set inteligente, que no se mezclen mucho los sonidos, y luego corriges sobre lo que está hecho. Los primeros discos se grabaron tal como suenan. Tienes que estar seguro de que está sonando bien aunque se cuele por ahí otra guitarra o la batería.

Lo nuestro es retroingeniería, volver a los orígenes, donde lo que más valor tiene es lo que no puedes hacer con un aparato tecnológico, que es el rollete subarmónico que se crea cuando dos guitarras están luchando en el mismo campo. No sé muy bien por qué, pero suena más bonito la interacción de cinco miembros de un grupo tocando a la vez que si cada uno graba su pista por separado y luego se mezclan. Cuando se nos escucha la gente no identifica al batería tal o al guitarra cual, sino que escucha a Los Secretos, esa es nuestra marca, que sabemos conservar siendo muy naturales en el estudio.

A: Entre todas vuestras canciones, puede que «Déjame» sea la más icónica de todas, que se podría considerar como un himno generacional. ¿Qué crees que convierte a una canción en un tema mítico que se recuerde durante décadas: la letra, el ritmo, la época en que fue creada?

A.U: Desde que se compuso e hicimos la maqueta ya sabíamos que iba a pasar algo con ella, porque desde que empezó a sonar por la radio ya teníamos más gente en los conciertos. Es una ayuda enorme, que una canción tuya forme parte del colectivo imaginario de los patrones de belleza, porque realmente ¿quién sabe cuándo es un éxito?

Tenemos unos patrones basados en cosas como el gusto, la información musical, y esa cosa que tenemos de intentar buscar cosas parecidas a lo que ya conocemos. La explicación de por qué la música de esa época se parece mucho entre sí es esa, la gente busca algo que le suene parecido a lo que le gusta. Sería más difícil meter en las listas de éxito una canción con una estructura muy rara, con dos estribillos al principio y setenta y siete estrofas. A la gente no le va a gustar porque no se parece a algo que ya nos guste. Si es cierto que «Déjame» se parecía a lo que le gustaba a mucha gente y nos ha abierto puertas que hubieran sido muy difíciles de abrir o igual no hubiéramos sido un grupo de muchos discos y muchos años de trabajo a la espalda si no hubiéramos tenido un éxito así al principio.

A: ¿Podría influir el momento en el que fue compuesta? Si la hubierais compuesto en la actualidad ¿podría haber tenido el mismo éxito?

A.U: Pues es posible que fuese por la época, es lo que pasa con el 99% de las canciones, somos una civilización que no solo está evolucionando, sino que navegamos hacia el futuro a una velocidad considerable. Toda esa suma de cosas hace que una canción esté unida a una época, a un lugar en el espacio y el tiempo y de ahí a la memoria. Todos tenemos un pequeño universo de percepción, y la música que existe en el mundo está anclada a nuestros cerebros. No creo que ningún éxito de los conocidos hubiese sido el mismo si se lo desubica de su tiempo.

A: El vinilo es un formato de edición que pareció abandonarse con la aparición del cd, sin embargo, hay muchos nostálgicos que lo prefieren, y hoy en día, frente a los nuevos formatos digitales, muchos grupos vuelven a editar álbumes en vinilo. ¿En qué formato vendéis más y cuál es vuestro favorito, cd, vinilo o formatos digitales como itunes y spotify? Y creo haber leído que también volverá el formato de casette.

A.U: Hace pocos años yo tenía un pendrive que me costó un ojo de la cara en el que apenas entraban 128 megas, y ahora tengo uno con 64 gigabytes que me costó la décima parte de aquel. Eso dependerá en el futuro si existe un formato que haga justicia con lo que los artistas estamos grabando en los estudios. Es muy triste para un pintor, por dar un ejemplo con otra profesión, que se gaste un pastón en las mejores pinturas, para que luego, el que va a ver tu cuadro, lo que vea es una acuarela muy aguada, pero el motivo y el dibujo es el mismo.

Los músicos podemos grabar a mucha mayor calidad de lo que suele escuchar la gente. Conozco mucha gente que ahora tienen su móvil y Spotify y lo escuchan por casquitos o en un bafle pequeño. Es un problema porque siempre se escuchará peor, aunque sea en formato de vinilo o cd, porque el vinilo tiene un ruido añadido de desplazamiento de la aguja, el cd son 16 bits por segundo y 40 fps, pero nosotros grabamos a 32 y a 96, por si acaso algún día hay un formato en la calle que tenga mejor calidad y la gente pueda escucharnos con la misma calidad con la que se grabó, pero de momento estamos grabando a mayor calidad de la que se escucha.

Tanto el cassete como el vinilo son los formatos más analógicos del mundo, porque no se dividen en ceros y unos al final. El interfaz que lee los cd’s y los dvd’s lo recompone todo, pero los formatos digitales no son completos, no son una línea de información contínua. Si es cierto que el vinilo y el cassete son los más puros, románticamente hablando.

Aszine: También comentaste en esa entrevista que tras la muerte de Canito casi dejáis de actuar como grupo, aunque realizasteis el cambio de nombre y con Los Secretos alcanzásteis un éxito importante. A pesar de los cambios en el panorama musical, donde parece ser que actúan más los triunfitos y concursantes de programas como La Voz, Factor X, etc, veo que sigue habiendo cantantes y grupos que se parten los cuernos a diario para hacer buena música y labrarse una carrera decente. La pregunta, es ¿crees que nunca hay que rendirse, que hay que luchar contra todo para alcanzar tu sueño?

A.U: Tú lo has dicho. Yo he tenido siempre una fe ciega, que tengo que agradecerle a mi hermano Enrique, que aunque hayan pasado 16 o 17 años sin él, para mí es como si fuese antes de ayer, él siempre decía lo mismo «Joder, Álvaro, no te preocupes por lo que va a pasar, vamos a ser honestamente correctos».

En los años 80 había grupos que en una semana, de no saber tocar nada, pasaban a grabar maquetas, aprendían en un mes y con lo que sabían ya estaban haciendo un disco. Hay momentos en los que prefieres no seguir, sobre todo cuando eres muy joven y la vida te quita a un amigo, luego a otro, un hermano… No hay más que ver cómo te encuentras al final de cada uno de esos palos para tener que hacerte la misma pregunta, ¿qué es lo que sabemos hacer bien? ¿qué es lo que nos gusta? Y perserverar con eso. No hay que pensar en el mercado, ni en los singles, ni en lo que te digan los managers. Haz tu música, sé fiel a lo que te gusta y sé muy honesto, porque es lo que al final termina captando.

Si eres un producto de laboratorio y estás direccionándote a lo comercial o a lo estilísticamente muy modelado, como son ciertos patrones, que ya están inventados, frente a eso están la espontaneidad y la sinceridad. Las cosas no se pueden preparar, y es lo que yo recomiendo a todo el mundo, que se quite de tonterías, que sigan fieles a lo que creen, que su momento llegará y sino, por lo menos, que no se desvirtúen.

Cuando hablo de cultura en algunas entrevistas, veo que estamos fabricando gente con nulas expectativas culturales. Los propios gobiernos permiten que radios y televisiones tengan líneas editoriales muy libres sin exigir a cambio que, por cada programa de talent o de reality haya un porcentaje de programas culturales en las cadenas, como así lo deben exigir.

La propia ley del Ministerio de Cultura exige que por cada cadena, el 10% de sus beneficios vayan dedicados al cine español, pero con la música no hay nada de esto. El devenir de cómo estamos ahora es el producto de lo que se ha hecho durante estos últimos 35 años, no ha sido la crisis. Yo soy usuario de Internet, y no quiero que me cueste dinero ver una canción por Youtube, porque lo utilizo muchísimo, pero sí me gustaría que los que están forrándose con eso le den a ese del cual yo he visto su vídeo, una parte de la publicidad que me meten cada vez que quiero ver un vídeo.

Yo espero que la música esté dirigida por músicos para el fin de entretener a la gente, no por una comercialidad y el negocio. Llevará unos años pero tendrá que darse la vuelta a la tortilla, porque esto es muy cíclico.

Los secretos – Algo prestado

Teatro Jovellanos (Gijón)

Viernes 8 de abril a las 20:30h

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Butaca: 30€ – Entresuelo: 25€ – General: 20€